Bandas juveniles
21/06/2004

Arthur Schnitzler dijo:...''Las despedidas siempre duelen, aun cuando haga tiempo que se ansíen''

Al final del artículo de esta semana os encontraréis con una selección de interesantes libros, para no perder la costumbre de recibir todas las semanas un artículo. Espero que así se nos haga la espera de los E mails más ligera.
Espero que alguno o todos ellos, si teneis tiempo este verano os sirvan de algo. Con ese fin os los proponemos.
Todos estos libros los podeis encontrar en cualquier librería, pero la librería Embat, los tiene con toda seguridad; y no es propaganda, es no haceros perder el tiempo buscando. La librería está en: Pje. Juan XXIII, 5 E Centro los Geranios (Plaza España) Teléfono 971 713 350

===================================================================


1. Violencia juvenil

Al enfocar el tema sobre la violencia juvenil conviene mencionar: que la agresividad del hombre es algo innegable. La agresividad es uno de los componentes afectivos humanos, se manifiesta mas o menos veladamente.
Durante largo tiempo se pensó que el niño era una criatura blanda y pura y se minimizaron sus reacciones agresivas. En nuestro tiempo o en la actualidad sabemos que desde muy temprano se manifiestan sus pulsiones agresivas.
La agresividad puede considerarse como un periodo pasajero o como parte de la evolución de la persona, sin embargo vemos que el ambiente tiene importancia ya que influye en el comportamiento agresivo.
Los delitos de violencia parecen haber aumentado en niños y adolescentes en gran proporción dada que la tasa de frecuencia de la delincuencia juvenil son a veces demasiado elevadas en el mundo entero.
Según algunos investigadores este alto y severo incremento de la delincuencia y violencia juvenil coinciden sobre todo con los primeros años de las posguerras. La violencia va íntimamente unida a la delincuencia juvenil y para comprender este problema tenemos que considerar los factores sociales, el ambiente familiar y la organización propia del delincuente. Al hablar de delincuencia juvenil estamos mencionando un subgrupo de jóvenes cuya conducta no se guía por unos cauces socialmente aceptados ni sigue la misma pauta de integración de la mayoría sino que por el contrario da lugar a un tipo de actividades que los sitúa en franca oposición con la legalidad. Estas actividades o delitos mayores son los asaltos, homicidios, violaciones, drogadicción, etc. o delitos menores por robos, apropiación de vehículos, etc.
La conducta delictiva juvenil suele comenzar hacia los 13 o 14 años y alcanza su punto culminante entre los 17 y 19 años. Que la delincuencia continua ligada a la miseria, su practica se ha extendido últimamente a los grupos socioeconómicos medios y altos.
Sabemos que los jóvenes se sienten atraídos por las masas porque al integrarse al grupo afirman su personalidad a través de las acciones del grupo y además logran conseguir lo que quiere ya que en las masas, confluyen la violencia organizada de los miembros y la actividad delictiva mas o menos planificada y dirigida a un fin.
Esta labor con los jóvenes es realmente difícil ya que la reinserción no será eficaz si en ella no colaboran todos los estamentos sociales que puedan aportar ayuda y facilitar la incorporación del joven a la vida publica.

2. Transición moral

Introducción
Al adolescente se le plantea la independencia como algo que debe conquistar para poder entrar a formar parte del mundo de los adultos y dejar atrás la etapa infantil. Un adulto toma sus propias decisiones, elige su vestuario, decide que quiere comer, cuando ha de dormir y que va a comprar. El adolescente se preocupa por conseguir que estas conductas independientes pasen a formar parte de su propio repertorio, con la esperanza de que le aseguren una posición en el mundo de los mayores.
Dos son las principales fuentes de esta poderosa motivación que le inspira la búsqueda de la independencia: por una parte, las presiones sociales, y por otra parte, la identificación con la independencia que observa en los modelos adultos. Pero sus demandas chocan fuertemente con la arraigada conducta de dependencia propia del estado infantil, convirtiéndose en motivo de permanentes conflictos que hacen que los jóvenes se sientan inseguros y confundidos ante tan anhelada libertad. Así pues, aunque la desean fervientemente, no desean menos conservar la seguridad y la falta de responsabilidad que va ligada a la situación dependiente (pero ciertamente confortable en otros aspectos) del niño.
Tres son las libertades básicas que los adolescentes exigen a sus padres: libertad de salidas y horarios, libertad para adoptar y defender una ideología propia y libertad para elegir y vivir un amor y una profesión.
Estas libertades que los adolescentes anhelan dependen de los limites que los padres establezcan con sus hijos, de las relaciones padre-hijo. Que tendrán consecuencias en el desarrollo de los adolescentes ya sean positivas o negativas de acuerdo al tipo de limites impuestos.

Objetivos generales:
Analizar la importancia de los limites en la adolescencia.
Analizar la influencia de la familia, amigos, y la sociedad en general en el desarrollo del adolescente.
Reconocer la importancia de los valores que se le trasmiten al adolescente para un comportamiento adecuado en la sociedad.

Objetivos específicos:
Conocer el significado de moralidad
Conocer la función de la disciplina en el desarrollo moral
Conocer las causas de la delincuencia juvenil
Moralidad, valores y dirección propia
La formación de estos tres componentes tiene las siguientes características:
- El adolescente pone a prueba las reglas y los limites.
- Aumenta su capacidad para pensar en manera abstracta.
- Desarrolla sus ideales y selecciona modelos de comportamiento.
- Tiene mas conciencia de sus actos y de los demás.
- Se experimenta con el sexo y las drogas como el alcohol, cigarrillos y marihuana.

Los adolescentes varían muy poco con relación a lo anteriormente descrito, pero las emociones y el comportamiento descrito antes son, en general, considerados normales para cada fase de la adolescencia.

Significado de moralidad
Moralidad deriva de la palabra latina moralis; Quiere decir ''costumbre, maneras o pautas de conducta que se conforman a las normas del grupo''.
En toda edad, se juzga al individuo por el grado en que se aproxima a las normas del grupo; la mayor o menor conformidad hace que se lo tilde de ''moral'' o ''inmoral''. Las expectativas del grupo están definidas en sus reglas y leyes; ambas de basan en las costumbres que prevalecen en el grupo.
Si el adolescente se conforma a las reglas y leyes de la sociedad, el medio lo considera una persona moral. Incluso cuando esta en desacuerdo con tales prescripciones, a menudo se adecua a ellas porque se da cuenta que es la actitud más cuerda.
La persona inmoral es aquella que deja de conformarse a las costumbres, reglas y leyes del grupo porque no está de acuerdo con los estándares de este o porque se siente poco obligada a su respecto.

Principios de la transición a la moralidad adulta:
La moralidad se desarrollo y puede ser controlada y dirigida de manera que el individuo adquiera la capacidad de conformarse a las expectativas de su grupo.
Para alcanzar la moralidad adulta se requiere de dos hechos esenciales: primero, el adolescente debe cambiar las actitudes y valores que componen sus conceptos morales de manera que satisfagan las exigencias mas maduras de una sociedad adulta. Y segundo, él mismo, debe asumir el control de su conducta.

Cambios en los conceptos morales:
De sus padres, de los adolescente y de otras personas revestidas de autoridad el niño aprende lo que se considera correcto y lo que se tiene por incorrecto. Los adultos interpretan para él los códigos morales de la comunidad y le aplican castigos cuando los viola. Los principales cimientos de los códigos morales se echan en el hogar, si bien la escuela y la iglesia también contribuyen.
No importa cómo se forman los códigos morales del niño – en el hogar, la escuela, en la iglesia o en los cursos dominicales -, ellos no son adecuados para satisfacer las necesidades mas maduras del adolescente. Deben ser revisados para conformarse a los códigos que guían las vidas de los miembros adultos de la comunidad. Esto es especialmente cierto en lo que respecta a los códigos morales que tienen fundamentos religiosos. Por ejemplo: el niño aprendió que Dios lo observa y le dice que hacer y que no hacer, y que luego lo recompensa si obedece sus directivas y lo castigo si las desobedece, ya no aceptara este concepto cuando comience a dudar de sus creencias religiosas infantiles.

Clases de cambio:
Los conceptos morales de la infancia deben modificarse de muchas maneras para adecuarse a las necesidades del adolescente. Entre otras cosas, se espera que el joven generalice sus primeros conceptos.
La generalización de conceptos morales específicos y su incorporación a un código practicable de uso en cualquier situación es un proceso gradual que continua durante los años de la adolescencia.
Cuando el adolescente evalúa diferentes clases de conducta en función de conceptos morales, es probable que para él algunos tipos sean menos desagradables que otros. Las cosas que eran malas en sus días infantiles ya no lo son tanto.
Ahora atribuyen grados de importancia a diferentes acciones; algunas de las cosas, que cuando era niño, aprendió a ver como incorrectas, las ve ahora con mayor tolerancia.
Finalmente, los conceptos morales deben cambiar si han de adecuarse a las necesidades adolescentes en el sentido de que debe haber una mayor preocupación por los motivos que impulsan a una acción. Los niños tienden a considerar un acto como bueno o malo sin tener en cuenta a que razón obedece. Ejemplo: Si creen que mentir es reprobable condenan todas las mentiras y se niegan a reconocer que en ciertas ocasiones podría justificarse no decir la verdad.

Control interno de la conducta:
El adolescente debe asumir el control de su propia conducta de modo tal que la disciplina externa ya no sea necesaria.
Este cambio redunda en beneficios del individuo y también beneficia al grupo social. Cuando llegue al estado adulto, el adolescente será considerado responsable de sus actos; Ya no contara con padres y docentes para que le digan que hacer y que no hacer. Habrá de decidir por si mismo y luego actuar de conformidad con su decisión.

El difícil control de la crisis adolescente.
La crisis es, ante todo un periodo de inseguridad, una encrucijada que pone al sujeto en la necesidad de decidirse para una dirección u otra.
El adolescente vive esta crisis que empieza con una serie de conflictos, con los padres. No soporta mas que se le trate como a un niño, que no se le tenga confianza, que no se le dé dinero y libertad. No soporta, sobre todo, que se le controlen sus amistades, sus lecturas, sus diversiones, su tiempo libre.
Los padres que quieren prolongar su niñez con actitudes educativas hiperprotectoras y paternalistas, se encuentran frente a una resistencia. En realidad, se ponen en contra de una exigencia de espacio libre. El adolescente siente que tiene que tomar él las decisiones sobre su porvenir. La fuerza que le impide esta libertad aumenta su rebeldía que terminará por romper las relaciones de sumisión y dependencia.
Estos adolescentes, a los que no se ayuda a superar un tipo de vida hedonista y se les abandona a sí mismos cuando todavía son incapaces de auto controlarse, un día, al enfrentarse con la seriedad de la vida, serán incapaces de aceptar autoridades o tendrán tendencias irracionales hacia los demás, y obraran como si no existieran normas morales.
En los dos casos en adolescente no podrá sostenerse y crecer. La pandorga a la que no se le concede el hilo que pide según el viento que la lleva, empezara a colear y caerá a pique en el suelo. Si por el contrario, se le da demasiado hilo, se aflojara incapaz de sostenerse. Hay que concederle solamente el hilo que necesita de manera que, sosteniéndola en su empuje, se le permita ganar altura según el viento.

Función de la disciplina en el desarrollo moral:
Disciplina quiere decir enseñanza o instrucción, y su principal objeto es enseñar al individuo a conformarse a las expectativas sociales hasta un grado razonable. Además, le enseña que el mundo responde a sus acciones personales de una manera ordenada, que ciertos comportamientos siempre son seguidos de castigos y que otros son elogiados por la sociedad.
La disciplina ayuda a los adolescentes a controlarse y dirigirse con el objeto de tomar decisiones prudentes.

Elementos esenciales de la disciplina:
Si el adolescente tiene que aprender lo que la sociedad espera de él, y sentirse motivado a controlar su conducta para conformarla con las expectativas, la disciplina tiene que incluir cuatro elementos esenciales: enseñanza de los conceptos morales, recompensa por la conducta aprobada socialmente, castigo por actos perversos intencionales y coherencia de las expectativas sociales.

Enseñanza de los conceptos morales:
Muchos adolescentes creen, que cuando uno llega a la adolescencia ya ha aprendido lo que el correcto e incorrecto y que no necesita una preparación moral adicional. Esta opinión esta muy alejada de la verdad. A medida que los horizontes sociales del adolescente se amplían, los adolescentes deben conocer cuales son los limites en muchas nuevas situaciones y hasta donde llega la tolerancia de la sociedad. La función de las reglas y leyes es la de instruir al adolescente acerca de esos limites, no solo la de restringir una conducta indeseable.
Si el adolescente aprende que no se puede fumar dentro de la escuela, que esta obligado a llegar a su casa antes de las 11 cuando va a la escuela nocturna y que hay cierto limite de velocidad para conducir un auto dentro de la ciudad, sabe entonces que es lo que se espera de él. Es posible que no este de acuerdo con estas normas legales y que intente violarlas, pero es consciente de que va a tener que enfrentar algunas consecuencias si lo hace.

Recompensa por la conducta socialmente aprobada:
Las recompensas tienen dos fines: son instructivas, porque informan al adolescente que su conducta ha tenido la aprobación social y que se la considera ''buena''; y afirman el yo porque estimulan al adolescente para que continué actuando de la misma manera.
Algunos adultos creen que las recompensas hacen sentir vanidosos y otros piensan que las amenazas de castigo, mas bien que los premios, son una motivación más poderosa para el mantenimiento de la buena conducta.
Pero de acuerdo con las evidencias, las recompensas no traen malas consecuencias, por el contrario, proporcionan una fuerte motivación para conformarse alas expectativas de la sociedad. Sin embargo, las recompensas deben ser adecuadas a la etapa evolutiva.
Las recompensas materiales (ropa, dinero, música, etc) son aceptables en general para el adolescente si tienen un valor prestigioso para el grupo de pares. La mejor recompensa para los adolescentes es el elogio. Muchas veces los comentarios de los padres y adultos sobre los adolescentes son mas críticos, por lo tanto, una actitud amable es un alivio para el adolescente. La alabanza no solo afirma al yo sino que tiene un gran valor educacional.

Castigo de las malas acciones:
El castigo tiene dos funciones principales: disuade de repetir acciones socialmente indeseables y muestra al adolescente que es lo que el grupo social considera una mala acción. Si el castigo ha de incitar al adolescente a evitar una conducta que la sociedad no aprueba, el debe considerar el castigo como justo y merecido. De otro manera, su resentimiento debilitara su deseo de no reincidir en el futuro. La severidad del castigo, debe ser coherente con la gravedad de la mala acción, por ejemplo, el castigo no debe ser tan severo por llegar tarde a clase como por cometer fraude.
Con demasiada frecuencia, el castigo es impuesto por un adulto que esta enojado por la acción del adolescente. En tal caso, la severidad de la pena refleja mas el estado emocional del adulto que la gravedad de la acción. Además, los adultos suelen juzgar las malas acciones en función de sus propios valores (no de los del grupo de pares) y aplican castigos de conformidad con ellos.
Si se desea que el castigo ayude al individuo a obtener el autocontrol, entonces debe reunir determinadas características:
Debe tener relación con la mala acción.
Ha de ser cierto y coherente.
Ha de ser limpio y justo a juicio del adolescente.
Debe ser impersonal.
Tiene que ser constructivo y llevar al control interno.
Debe ser demorado hasta que se comprenda el motivo del infractor.
No debe suscitar un indebido acceso de temor.
No debe significar la imposición de trabajos extraordinarios no relacionados con el acto que provoca el castigo.
El castigo se aplica con menor frecuencia a medida que los adolescentes se acercan a la madurez legal. Los varones de toda edad sufren mas castigos que las chicas y también tienden a ser más rebeldes que estas respecto de las normas legales y los reglamentos.
Cuando el adolescente piensa que el castigo es justo y merecido tienden a aceptarlo y no guarda rencor ni interpreta que el correctivo es una señal de desamor por parte de sus mayores, tampoco busca vengarse aunque muchas veces el adolescente rebelde e inmaduro mientras más se le castigo más desobediente es.

Coherencia de las expectativas sociales:
La importancia de la coherencia en la disciplina reside en que el adolescente se informa cuales son sus limites y libertades. Proporciona al adolescente una sensación de seguridad y elimina la confusión. Le enseña que existe un ordenamiento moral en el mundo.
La falta de coherencia hace que el joven pierda el respeto tanto a quienes lo disciplina como a sus reglas.

Métodos disciplinarios:
Los métodos para el control de la conducta juvenil pueden ser distribuidos en tres sistemas generales: el autoritario, el democrático, el permisivo.
Difieren por la forma en que tratan de controlar la conducta y actúan de manera distinta sobre el adolescente.
La elección de algunos de los sistemas de control depende en gran parte del empleado cuando el adolescente era un niño. Ejemplo: Si sus padres estuvieron convencidos de que el control autoritario era el mejor método para educar a los niños o también si concurrió a una escuela donde las normas eran severas, hay probabilidades de que sea sometido a un control análogo como adolescente.
Los métodos disciplinarios varían según el lugar de residencia de la familia, su composición, su status socioeconómico y muchos otros factores.

a)Disciplina autoritaria:
Poco o ningún intento se hace de explicar al adolescente el fundamento de la regla que debe obedecer.
Se supone que la violación de reglas es intencional y que el adolescente no tiene oportunidad de explicar su conducta.
El castigo es casi siempre corporal, a menudo riguroso y a veces cruel.
No se dan recompensas (ni siquiera palabras de elogio) por la buena conducta.

b) Disciplina democrática:
Existe el convencimiento de que el adolescente tiene derecho a saber porque se le impone determinada regla.
Antes de la administración de un castigo, el adolescente tiene la oportunidad de explicar porque ha actuado contra la norma.
La pena tiene relación con el acto cometido y su severidad iguala la gravedad del acto.
En los casos de buena conducta el adolescente recibe recompensas, principalmente en forma de elogios.

c) Disciplina permisiva:
Los padres o los docentes no establecen regla alguna; se permite que el adolescente haga lo que considera correcto.
El castigo es raro porque no existen reglas que puedan violarse.
Existe el convencimiento de que el infractor aprenderá de las consecuencias de su proceder que este es incorrecto.
No se dan recompensas por la buenas conducta; se cree que la aprobación social será suficiente recompensa.
Hacia una moral autónoma y responsable
El adolescente deja de seguir una moral impuesta y recibida, para llegar a una libre aceptación de aquellas normas morales que él piensa justas y necesarias.
Su capacidad de razonamiento y de comprensión, que le hacen inteligibles las normas abstractas y generales, permiten al adolescente ser más independientes en sus juicios.
El proceso de independencia de los padres y de los adultos hace que asiente sobre nuevas bases, los valores morales y la conducta correspondiente.
Pero, en correlación con las experiencias sociales de grupo, el adolescente tiende en los primeros tiempos, a asemejarse a los amigos o compañeros y a compartir la escala de valores que el grupo vive.
Progresando mas, da el paso, de una regla impuesta por el ambiente social, a una regla interna que brota de la conciencia autónoma.
La conciencia de obediencia y obligación del niño, se convierte en conciencia del deber.
El adolescente no llega de improviso a una moral personal. Tres son las fases de este proceso:
1.Rechazo de la moral familiar.
2.Conformismo con la moral del grupo.
3.Coherencia con su propia escala de valores.

Al desarrollarse la imagen ideal de sí mismo, el adolescente desarrolla también una conciencia moral que no se mantiene por el miedo al castigo, sino que se funde con el deseo de realizar un ideal propio.
Si ha elegido una carrera, sabe que ha de esforzarse para seguirla, sabe que si falla en esto, está actuando en contra del estilo de vida que él mismo ha escogido. El centro de gravedad de la conciencia moral se ha centrado finalmente en el Yo: ''Yo obedezco únicamente a mi propia conciencia''.

Significado de los valores:
Un valor es parte del comportamiento de la persona que lo ayuda a portarse bien o mal.
En la vida existen valores como por ejemplo:
Lo bueno y lo malo
La verdad y la mentira
Lo honesto y lo deshonesto, etc.
¿Cómo se forman los valores?
Los valores se van formando desde la niñez paso a paso hasta llegar a la adolescencia, para eso es necesario orientar mediante:
* Mensaje a los padres.
* Educación en la casa.
* Educación en la escuela.
* Relación con los amigos.

El adolescente como parte de su crecimiento y aprendizaje cuestiona y rechaza algunos valores que padres, profesores y personas mayores le inculcan y enseñan. Es una forma de encontrar independencia y es precisamente en esta etapa que trata de imitar otras formas o modelos de comportamiento que ve en los artistas, líderes, y donde muchas veces se ve influenciado equivocadamente. Por tal motivo es que es necesario formar estos valores desde etapas iniciales de la vida.

La nueva personalidad: intereses- ideales- valores
¿Que desea, que espera, que sueña el adolescente? Las esperanzas de los adultos y de la sociedad, el influjo del
ambiente, las oportunidades que se les ofrecen, los valores e ideales del grupo en que se siente identificado, explican solo en parte lo que él sueña.
''Durante la infancia el niño actúa imitando los modelos que se les ofrecen. Mas tarde, asume una importancia extraordinaria él estimulo que viene de las recompensas prometidas o esperadas''.
Pero el adolescente es capaz de ampliar este estrecho horizonte. Es él quien se construye ahora otra escala de valores, se ve distinto de cómo lo ven los padres o maestros y educadores. Espera hallar un camino que le conduzca a la conquista de su propia identidad y le capacite para realizarse según un plan o un proyecto suyo propio.

El adolescente quiere ser ''él'' mismo.
El idealismo es una cualidad frecuente y elogiable, pero muchos de los adolescentes son tan elevados que forzosamente han de terminar en una amarga desilusión.
Cuando sea más maduro, pondrá la imagen o ideal de sí mismo y sus aspiraciones, más al nivel de la realidad encontrara el equilibrio entre lo real y lo ideal, cuando aprenda, de los fracasos y las desilusiones lo que le es realmente posible.
Hasta los niños en la edad escolar, sueñan con ser pilotos, exploradores, campeones de fútbol o capitanes de navío, etc.
Pero, solamente en el adolescente mayor, estos proyectos empiezan a aterrizar y orientar la personalidad todavía inmadura.

Causas de la falta o exceso de limites en la adolescencia
Las fechorías:
Al final de la infancia y de manera gradual aumenta el deseo de alcanzar la independencia del control adulto y de obtener la estima del grupo de pares. Si la autoridad adulta se hace más estricta, la conducta del joven seguirá siendo perturbadora.
La mala conducta no obedece a una única causa.
Al adolescente le importa mucho mas conformarse con los ideales y normas del grupo, que quedar bien ante los adultos. Estos están del ''otro lado''.
Los amigos constituyen para el adolescente, un válido apoyo porque le ofrecen solidaridad, amistad y sobre todo apoyo afectivo en los momentos en que sufre por la separación de los padres.
En el grupo, se comparten los mismos problemas, temores, aspiraciones y se crean lazos profundos.
Es la edad en que los muchachos hablan mucho entre sí, confiando pensamientos y estados de ánimo, ofreciéndose recíprocamente la utilidad de un desahogo emotivo.
El grupo de adolescentes se forma de manera muy distinta del grupo de muchachos de la edad escolar. Aquí, lo que vale no es la vecindad o ser compañeros de estudio, sino la identidad de ideales, aspiraciones, tendencias y afinidad.
Es muy propio de estos grupos la discriminación en razón de la clase social, ideologías políticas, etc.
Con los amigos, el adolescente encuentra y comparte valores y modelos nuevos de vida, para sustituir a los recibidos en familia.
Es real el peligro de que el grupo de jóvenes degenere en la delincuencia o en actitudes antisociales como la drogadicción, el desgaste de las fuerzas físicas por el abuso de bebidas, relaciones sexuales desordenadas, etc.
Por eso, habría que favorecer la formación de los grupos juveniles de carácter artístico, deportivo, social y religioso, cultural o de investigación. Estos grupos animados por ideales nobles y elevados, favorecen enormemente el desarrollo de una personalidad madura.

Causas de las fechorías adolescentes:
Ignorancia de lo correcto y de lo incorrecto: La falta de preparación o la preparación defectuosa en el hogar o en la escuela causa confusión y lleva a la comisión de fechorías, especialmente en los adolescentes jóvenes y en los de grupos socioeconómicos inferiores.
Frustraciones: las grandes frustración experimentadas en el hogar o en la escuela llevan muchas veces a cometer malas acciones ''para cobrárselas'' los hechos mal intencionados son comunes entre quienes sufren el rechazo o el menos precio de sus pares.
Búsqueda de atención: El adolescente a quien no se presta la atención que ansía, puede violar reglas con la esperanza de despertar admiración por su audacia. Incluso es probable que se canse de sus acciones y exagere su perversidad.
Deseo de excitación y emoción: cuando la vida parece aburrida, el joven puede tratar de conseguir algunas emociones cometiendo actos prohibidos, como la ingestión de alcohol y de drogas.
Afirmación de independencia: para convencerse a si mismo y a sus pares de que es independiente, es probable que el adolescente haga ostentación de autoridad, a menudo como consecuencia de un desafió interpuesto por aquellos. En este caso, los actos reprobables se utilizan como vehículos para magnificar la personalidad y obtener la estima de los pares.

Formas comunes de fechorías:
Las fechorías comunes en la adolescencia se pueden distribuir en tres grupos, de acuerdo con las reglas que en cada caso se violen:
En el hogar: incluyen la desobediencia intencional y el desafió a la autoridad paterna.
Otras acciones objetables son las agresiones verbales a los hermanos, los estallidos temperamentales, la destrucción y vuelco de cosas, el tratamiento rudo de amigos de la familia y de parientes, el hábito de mentir, hurtos menores en perjuicio de padres y hermanos, lentitud en el cumplimiento de tareas rutinarias, la evasión de responsabilidades, la discusión con los padres y la fuga del hogar.
En la escuela: los actos de este tipo que se registran con mayor frecuencia son: el abandono de la clase, las llegadas tarde o faltas no justificadas, la falsificación de la firma del padre en una nota de excusa, la conversación e interrupción a otros en clase, el fraude, la falta de preparación de los trabajos encargados, las amenazas a otros estudiantes en especial a los de físico o pequeño, a miembros de grupos minoritarios o buenos alumnos, la rudeza e insubordinación, fumar, ingerir bebidas alcohólicas, las peleas, el tirar objetos, la mentira y los actos sexuales ilícitos.
En la universidad, los actos con similares que en la escuela secundaria
En la comunidad: la mayoría de estos actos de inconducta o trasgresión a las normas de conducta tiene que ver con actividades recreativas y ocurre por lo general cuando los adolescentes no se encuentran en el hogar ni en la escuela. A menos que los jóvenes tengan responsabilidades hogareñas u ocupaciones que los mantenga atareados después de clase, en los fines de semana y durante las vacaciones, la abundancia de tiempo libre es propicia para la comisión de hechos reprobables. En muchas comunidades los adolescentes se quejan de que no hay nada que hacer, luego, para lograr cierta excitación intervienen con frecuencia en hechos enojosos para los demás.
Muchas de las recreaciones de los adolescentes más jóvenes en especial del sexo masculino son perniciosas aunque no entren en conflictos con la ley, cosas como hacer la rabona, fumar, beber, viajar a dedo, ser agresivos con el sexo opuesto o con miembros de otra camarilla. Se entregan al juego suicida de tenderse en las carreteras y la conducción de autos a grandes velocidades.

Delincuencia juvenil:
Se llama delincuencia a una serie de conductas que son condenables por la ley.
La familia y la estructura social pueden ser los responsables de la violencia. La delincuencia es considerada mas que todo un problema social y es un fenómeno cada vez más evidente, en nuestro país, en todo el mundo y en especial en occidente.
En muchos casos la actividad delictiva comienza a manifestarse por pequeños robos a los compañeros, en la escuela, en el colegio o en el supermercado. Luego, se hace más intensa y se llega a los actos delictivos más graves. En otros casos, la delincuencia esta en relación con la situación socioeconómica de la familia y del país: problemas familiares, como padres alcohólicos, divorciados, con graves conflictos conyugales, con trastornos de personalidad, personas con pocas expectativas para el futuro, con poca preparación académica, sin trabajo entre otros.
Algunos de los hechos delictivos más comunes son: robos, estafas, homicidios, intimidaciones, fugas, vilaciones, etc.
Se puede concluir que la delincuencia es el producto de crisis en el hogar, la escuela y la sociedad.
Los actos delictivos de los jóvenes son manifestaciones de venganza contra la autoridad, el egoísmo, la intransigencia.
Esta forma de manifestarse en contra de lo que le parece injusto se debe a que el adolescente no posee dominio de si, le atraen las emociones fuertes y el grupo influye poderosamente sobre él.
El joven generalmente, rechaza los consejos de los padres y demás adultos por considerarlos anticuados, por estas en el ''viejazo'', sin embargo, tiene una gran necesidad de cariño, comprensión, ayuda y comunicación con sus padres u otras personas mayores.

Influencia social en la delincuencia juvenil:
La delincuencia y sus expresiones violentas se explican, muchas veces, por el cuadro social.
La sociedad de consumo tiene una especial influencia sobre la juventud con el fin de conseguir cosas. El auto, la moto, el equipo de sonido, ropa de marca, teléfonos celulares, son algunos de los productos que se ofrecen constantemente en el mundo comercial a los jóvenes. Todo esto sumado a los cambios fundamentales de las condiciones de vida, los cambios en los valores sociales, éticos, y morales, la inseguridad sociopolítica y económica, producen tensiones que facilitan el paso de los jóvenes a la delincuencia.
Está claro que la pobreza no es sinónimo de delincuencia pero es más probable que lleve a ella por necesidades.

El alcohol y las drogas:
Los adolescentes pueden estar envueltos en varias formas con el alcohol y las drogas legales o ilegales. Es común el experimentar con el alcohol y las drogas durante la adolescencia. Desgraciadamente, con frecuencia los adolescentes no ven la relación entre sus acciones en el presente y las consecuencias del mañana. Ellos tienen la tendencia a sentirse indestructibles e inmunes hacia los problemas que otros experimentan. El uso del alcohol o del tabaco a una temprana edad aumenta el riesgo del uso de otras drogas luego. Algunos adolescentes experimentan un poco y dejan de usarlas, o continúan usándolas ocasionalmente sin tener problemas significativos. Otros desarrollarán una dependencia, usarán drogas más peligrosas y se causarán daños significativos a ellos mismos y posiblemente a otros.
La adolescencia es el tiempo de probar cosas nuevas. Los adolescentes usan el alcohol y las otras drogas por varias razones, incluyendo la curiosidad, para sentirse bien, para reducir el estrés, para sentirse personas adultas o para pertenecer a un grupo. Es difícil poder determinar cuáles de los adolescentes van a desarrollar problemas serios. Los adolescentes que corren el riesgo de desarrollar problemas serios con el alcohol y las drogas son:
Con un historial familiar de abuso de substancias.
Que están deprimidos.
Que sienten poco amor propio o autoestima.
Que sienten que no pertenecen y que están fuera de la corriente.
Falta de limite por parte de los padres y otros adultos desde la niñez.
Los adolescentes abusan de una variedad de drogas, tanto legales como ilegales. Las drogas legales disponibles incluyen las bebidas alcohólicas, las medicinas por receta médica, los inhalantes (vapores de las pegas, aerosoles y solventes) y medicinas de venta libre para la tos, la gripe, el insomnio y para adelgazar. Las drogas ilegales de mayor uso común son la marihuana, los estimulantes (cocaína), LSD, los derivados del opio, la heroína y las drogas diseñadas (éctasis).
El uso de las drogas ilegales está en aumento, especialmente entre los jóvenes o adolescentes. La edad promedio del que usa marihuana por vez primera es 14, y el uso del alcohol puede comenzar antes de los 12. El uso de la marihuana y el alcohol en la escuela superior se ha convertido en algo común.
El uso de las drogas esta asociado con una variedad de consecuencias negativas, que incluyen el aumento en el riesgo del uso serio de drogas más tarde en la vida, el fracaso escolar, el mal juicio que puede exponer a los adolescentes al riesgo de accidentes, violencia, relaciones sexuales no planificadas y arriesgadas y el suicidio. Los padres pueden ayudar en la educación a temprana edad acerca de las drogas, estableciendo comunicación, siendo ejemplo, modelo y reconociendo desde el comienzo si hay problemas en el desarrollo.
Algunas de estas señales de aviso pueden también ser señales indicativas de otros problemas. Los padres pueden reconocer las señales de problemas pero no se espera que ellos hagan el diagnóstico. Una manera eficaz para los padres demostrar su preocupación y afecto por el adolescente es discutir francamente con éste el uso y abuso de las bebidas alcohólicas y de las otras drogas.
El primer paso que los padres deben de dar es el consultar con un médico para estar seguros de que las señales de aviso que descubren no tengan causas físicas. Esto debe de ser acompañado o seguido por una evaluación comprensiva llevada a cabo por un psiquiatra de niños y adolescentes.

3. El medio y la función policial la problemática argentina.

Los adolescentes de todo el mundo poseen casi idénticas necesidades biológicas y celulares. Abarcan hambre, sed, reposo, sexo, regulación térmica, la evacuación ( Orina-defecación) y el evitar peligros físicos.
Pero es quizás de mayor importancia aún, la comprensión de sus necesidades sociales y de la personalidad.
-...''Las necesidades de la personalidad humana especialmente urgentes durante la adolescencia, son las relativas al status, la independencia de autorrealización y una adecuada filosofía de vida, es decir, anhela ser importante, tener preeminencia en su grupo, ser reconocido como persona valiosa, ansía alcanzar el status de adulto y dejar atrás las características de la infancia.
Ya es común ver adolescentes fumando cigarrillos (de cualquier tipo, tabaco u otro) imitando de modo sofisticado los gestos del adulto ...''Para él es más importante lograr el status en el grupo de sus iguales, que ante los ojos de sus padres, es sentirse independiente, aspira liberarse de restricciones que lo aten.
Todo ello lleva a crear una mayor distancia entre la autopercepción íntima del propio SER Y VALER y el ideal o pauta modélica del QUEHACER al que aspira, de aquí es donde comienza a discurrir los polos de la AMBICIÓN (ideal deseado) y la ANGUSTIA (realidad actual).
No es raro que el adolescente para evitar caer en la duda acerca de su propio valor, necesite someterse a pruebas experimentales, creándose artificialmente situaciones que demanden un especial esfuerzo para ser resueltas. Mas si por estas fallas, resulta imposible obtener la autosatisfacción , existe el peligro de que se busque autoafirmación en ellas, existe el peligro de que se busque autoafirmación personal, APARTÁNDOSE SENSIBLEMENTE DE LOS CAMINOS QUE NORMALMENTE LA CONSIGUEN. Entonces surgirá una actitud negativista y se presentará una especial obstinación en persistir en una conducta a todas luces perjudicial, y entonces invariablemente observará el medio y será éste quien le dé una respuesta.
-...''Los adolescentes cuyas necesidades ven frustradas, o que viven en conflicto experimentan una tensión y disgusto. Se encuentran en un estado de desequilibrio.
Habrá que realizar en la medida de lo factible una adaptación para reducir ese estado de hipertensión psicológica y volverlo tolerable para sí mismo ...''
(Extraído de la obra ''COMO ES EL ADOLESCENTE'' de MYRS y STEWARS Editorial País Dos)
Existen además para estos casos, situaciones en que los adolescentes aplican sus mecanismos de defensa ante el medio, y la situación en particular para cada caso, solo actúa. Analizamos someramente con casos concretos cada una de estas evasiones a la realidad, por medio de LOS MECANISMOS TIPICOS DE ADAPTACIÓN.
LA AGRESIÓN: Puede ser directa o indirecta, recordamos para estos casos aquellos docentes que fueron golpeados por sus alumnos, tal vez por una mala nota o por no ser de su agrado, algunos hasta fueron hospitalizados según dicen las crónicas.
LA COMPENSACIÓN: Todo adolescente tiende a sentirse importante, si no lo logra por un camino lo buscará por el otro.. A diario vemos en la actividad Policial o nos enteramos por los medios periodísticos de jóvenes armados y a los tiros, que tratan de dar muestras de fuerza y coraje para ocultar su minusvalía o debilidad.
LA IDENTIFICACIÓN: El adolescente marginado o sin éxito, puede obtener de algún modo substitutivo una especie de gloria, vinculándose con delincuentes mayores en los cuales creen sentirse reflejados: son su espejo; menores que desean formar bandas con mayores, terminando generalmente estos menores, como los responsables o a quiénes hacen responsables de los robos, muertes, etc..
LA PROYECCIÓN: Es una de las maneras en que los menores tratan de evitar la responsabilidad, con el dicho ''FUE EL OTRO'' y lo que es peor aún la justificación de sus padres o parientes, al decir ''ES UN BUEN CHICO, LO MALO ES LA JUNTA''.
EL NEGATIVISMO: Es el que, todo lo que sea normal, social o de conducta aceptada para él es NO.
Indudablemente buscará llamar la atención, aunque no lo vean. Es hacer algo que sabe que es NO, desde romper un foco, a agruparse, formar la patota y agredir, aunque no se sabe del porque lo hicieron, transformándose para el grupo un positivismo como la frase actual que emplean ''TODO ESTA BIEN LOCO''.
Hasta aquí hemos analizado algunas situaciones que motivan a menores a entrar en la delincuencia, también podemos observar que en nuestra tarea diaria de Policía, nos encontramos frente a hechos que dado a su repetitividad prácticamente ya no nos llaman la atención.
Pero ocurren hechos a nivel internacional que titulan por ejemplo ''LA MASACRE QUE CONMOVIÓ AL MUNDO'': recordemos cuando se conoció la noticia de que dos niños norteamericanos decidieron descargar una andanada de balas sobre sus compañeros de colegio cuando activaron una alarma de incendio, y aprovechando la carrera de sus compañeros, se transformaron en francotiradores, asesinando e hiriendo a varios de ellos.
Miramos hacia otro lado, porque esto ocurre en Estados Unidos,... pero tenemos que sincerarnos, ¿¿ Estamos seguros que en nuestro País, esto no va a ocurrir ??, ante esto otro diario decía CRIMINALES PRECOCES DE 11 Y 13 AÑOS, INSÓLITA MANIFESTACIÓN DE VIOLENCIA, ETC.
A medida que transcurren los años, vemos que los hechos delictivos aumentan, descendiendo las edades de los autores, lo que antes reflejaban un promedio de 16 años, en la actualidad lo tenemos con 14 y hasta 11 años.
En la ciudad de Santa Fe, existe un organismo que se denomina S.O.S. Escuela, impulsado por el Ministerio de Educación de la Provincia y la arquidiócesis de Santa Fe, que en una publicación periodística del Diario El Litoral, de fecha 29 de Mayo de 1998, Hoja 5, arroja este resultado: EN LA CIUDAD EL 33% DE LAS CONSULTAS REFIEREN A NIÑOS VIOLENTOS. En general estos chicos fueron víctimas previamente de violencia por maltrato psicológico, abusos, abandono o negligencias.
Un 73% de los casos son varones. Los chicos tratados por S.O.S. suelen provenir de hogares violentos; ser hijos abandonados por sus padres o sobreprotegidos; sufrir la falta de figura paterna; la adición a las drogas, y el autoritarismo en sus familias llevan al menor a este callejón sin salida y a asociarse con pares en la misma situación.
En el PAÍS ...dice... LOS GRANDES ACTOS DE VIOLENCIA Y LOS HECHOS VIOLENTOS DE MENORES ESTÁN ASOCIADOS AL CONSUMO DE DROGAS.

4. La violencia en las escuelas

De acuerdo a un comentario de Laura Hojman que escribe para la agencia noticiosa DYN manifiesta que ''la educación argentina se está despertando de un largo sueño de más de 50 años ya que ahora comenzó a mirarse por dentro y enfrentar la desidia con que permanecieron los contenidos escolares. La dejadez permanente hacia el nivel secundario y la importación de la violencia en todas sus manifestaciones.
Los docentes por carencias propias de su formación comienzan recién ahora a detectar y controlar actos de violencia, se familiarizan con estas cuestiones y tratan de prevenirlas y tratarlas.
La neurociencia que es una disciplina de la carrera de medicina es descubierta hoy como invalorable auxiliar para los educadores en la investigación de las actitudes y aptitudes biológicas en el proceso de aprendizaje a través del estudio de las células cerebrales y sus funciones.
Los maestros argentinos desde hace muy poco tiempo comenzaron a recibir a formación y capacitación en temas tales como la resolución de conflictos, mediación, creación de consejos escolares de convivencia y otras herramientas para asegurar la armonía.
Desde hace más de 50 años solo se enseñó a firmar amonestaciones, a reprobar, a suspender y dejar libres a los indisciplinados y violentos, muchos de quienes son pobres chicos víctimas de un hogar carente de amor y de las condiciones mínimas para vivir dignamente.
El programa JÓVENES NEGOCIADORES que impulsa la Fundación Poder Ciudadano y la Dirección Gral. De Educación Bonaerense para capacitar en diferentes planes a padres, docentes, y más adelante alumnos, por expertos de la Universidad de Harvard en Estados Unidos, en la resolución pacífica de conflictos.
De acuerdo a las encuestas que realizaron en 31 escuelas del conurbano bonaerense arrojaron que el 78% de los colegios encuestados reconoció que uno de cada cinco de los problemas disciplinarios se vincula con la violencia escolar.
El 84% de los docentes sostuvo que cuenta con pocas o muy pocas herramientas para resolver por vía pacífica los problemas de violencia, considerando además que las sanciones disciplinarias fueron poco efectivas ante las acciones de violencia.

La influencia de los medios
Los chicos están absorbiendo de cuatro a seis horas de televisión por día y en determinados programas infantiles, puede haber cada ocho segundos un acto de violencia.
Esto impacta en el cerebro de los chicos como si fuera la memoria de una computadora y después ellos lo traen y lo actúan. (Según opinión del Dr. CANDIDO ROLDAN, Director del Programa de Prevención de Violencia Estudiantil y fracaso escolar de Buenos Aires).
En el mundo, una hora de televisión contiene como promedio de cinco a diez escenas violentas, presentadas en su mayoría como agradables o buenas.-
''Personajes de acción, como lo conocen los Chicos (TERMINATOR), es conocido por el 88% de éstos en el Mundo y el 22 % lo toma como modelo.
Para el 44 % de los chicos no existen grandes diferencias entre la percepción de su realidad y lo que ve en la pantalla. El 91 % de los chicos encuestados tiene acceso a la televisión y pasan tres horas diarias frente a la pantalla.'' (Datos extraídos de la encuesta realizada por la UNESCO sobre 5.000 jóvenes de 23 países).-
Otro hecho que también es preocupaste y lo promueve el medio, son las salas de juegos o de video, donde en más del 70 % de esos juegos intervienen hechos violentos.
Existen juegos que directamente afectan derechos personales del ser humano como ser: el derecho a la vida, considerado como valor supremo, por nuestra Constitución Nacional, Constituciones Provinciales y el mismo Código Penal.
Como ejemplo, tomemos en cuenta un juego llamado ''CARMAGEDDON'' que consiste en conducir un vehículo y atropellar peatones, el puntaje es distinto: Los ancianos tienen puntaje menor mientras que las mayores puntuaciones se obtienen atropellando niños, mujeres embarazadas o los que llevan bebes en cochecitos. Para lograr esta cacería humana pueden cometer cualquier infracción de tránsito,... lo importante es MATAR.
Incentivan a la conducción peligrosa, e incitan al jugador o deportista a cometer delito de Lesiones, Homicidios Simples y Múltiples. Como contrapartida a esto, tenemos la existencia de una Asociación denominada PROTEJAMOS LA VIDA, constituida por familiares de víctimas de accidentes de tránsito, que presentó denuncia penal en la ciudad de Rosario, considerando que las acciones que fomentan estos juegos constituyen hechos penados por nuestra Ley, encuadrándose en la figura de Instigación a cometer delitos, (Art.209 Incitación a la violencia, y Apología del Crimen, Art.213 C.P), hechos estos agravados por estar dirigidos hacia menores.-
Este video está disponible en negocios, incluso puede bajar por línea de Internet bajo el título KILL PEDESTRIANS. Puede entenderse claramente la deformación que llega a producir en el subconsciente, el hecho de asimilar jugando que se es ganador, cuando con un auto a disposición, se debe salir a matar seres humanos para ser premiados. No olvidemos que los niños aprenden jugando
Regresando al adolescente, vemos con asiduidad que los inadaptados o los delincuentes no andan solos, y surge una pregunta: ¿Cómo se encuentran...? , de acuerdo a la obra ''GRUPO DE NIÑOS Y ADOLESCENTES'' publicada en España en el año 1967 por el Dr. RENE FAN, decía... ''El niño inadaptado al término de la edad escolar se va en busca de las bandas o grupos... El delincuente juvenil raramente permanece aislado, siente la imperiosa necesidad de aceptación que anida en el alma, porque sigue joven o niño... está cargado de oposición y agresividad...''
El medio condiciona la vida y puede llegar a crear hábitos. Tras una adolescencia difícil se agazapa una familia y una sociedad difícil. El vertiginoso camino que la vida hace recorrer conduce a que los hijos se encuentran desprotegidos, olvidados y hasta relegados a un segundo plano, estando en un primer lugar, la angustia económica: Padre y madre trabajando, el hogar es un lugar de reunión, sólo charlas informales y reposo. De esta manera el adolescente busca refugio en el grupo de pares, gana la calle, se reúne con personas de cualquier tipo, en cualquier lugar; los padres pierden autoridad, los hijos no tienen marco de referencia, están frente al espejo de la desprotección.
Además si tenemos en cuenta que el pensamiento del hombre moderno se observa como alérgico a la religión, no tiene aptitud para pensar, parece que la religión le estorba, o no tenemos necesidad de ella. Esta gente, estos adultos, estos mayores, forman parte de una familia, en la cual están educando a sus hijos y desean resaltar en ellos valores que los mismos padres no poseen.

La Función Policial
... A todo esto surge otro interrogante: ¿Cuál es el papel que le cabe A LA POLICÍA ante este marco de delincuencia o de menores delincuentes, o como didácticamente se dice, DELINCUENCIA JUVENIL y LA ASOCIACIÓN DE ESTOS EN BANDAS JUVENILES
Evidentemente la experiencia nos pone a actuar al momento de cometido el hecho: producido el delito la Policía actúa, no sabiendo hasta el momento de la detención de quién es el autor, qué característica presenta y cuáles fueron los motores que impulsaron a este acometimiento. Observándolo desde este punto de vista, podemos llegar a interpretar que la Policía tiene solo una participación PASIVA. El menor delincuente es detenido y puesto a disposición de un Juez. Pero al ser menor, al cabo de un tiempo, puede recuperar su libertad y nuevamente en muchos casos comienza su reincidencia, haciendo un ciclo repetitivo y cuanto más repetitivo sea aumenta su peligrosidad. Es alojado en centro de detenciones, la falta de lugar, el hacinamiento, menores de distintos tipos de peligrosidad hacen que la POLICÍA trate por todos los medios de buscar una seguridad hacia la integridad total del menor, tanto sea física como psíquica...pero..., ¿¿El Policía que esta atendiendo a estos menores se encuentra preparado profesionalmente para hacer un diagnóstico o hacer un seguimiento..?? Evidentemente es Policía, no Psicólogo.
Es solo un guardador por un espacio determinado de tiempo, donde un Juez determina el lapso que debe permanecer.
Por todo ello, podemos decir que basado en los fundamentos expresados, las opiniones vertidas, llegaríamos a la siguiente :

5. Conclusión

a) ''La familia es el punto de partida para lograr un adolescente útil a la Sociedad, con los valores perfectamente definidos, consciente de sus actos y actitudes que es la mejor manera de lograr la perfección psicosocial.''
b) ''Que las escuelas y los Centros de educación sean quienes pueden formar adecuadamente la personalidad de un adolescente, con el objetivo de estimular aptitudes positivas, el buen uso del tiempo libre, fomentar la libertad personal y el respeto por los demás.''
c) ''Deberían existir Instituciones Oficiales como por ejemplo de Defensa al Menor que pudieran determinar qué tipos y qué elementos les damos a los chicos para que consuman como pasatiempo, alertando a las familias de los riesgos e inconvenientes que un mal uso de su tiempo le pudiera acarrear.''
d) ''Que los lugares de detención sean lo suficientemente adecuados para preparar al adolescente a realizar un camino positivo de actitudes a través del consejo de Profesionales y tratamientos respectivos.''
La pregunta de la Sociedad es ...Y LA POLICÍA QUE HACE...?
Con esto no se quiere significar que la Policía nada puede hacer al respecto, por supuesto que sí puede hacerlo, y algunos ejemplos me atrevo a esbozar: a) comenzando por realizar una verdadera y efectiva prevención, buscando lugares que puedan ser proclives a formarse estas bandas de menores delincuentes, visitando los barrios, escuelas, manteniendo reuniones con entidades intermedias, buscando personal apropiado para formar parte de los grupos Asuntos Juveniles y preparándolos para estar en esta problemática.
Es decir, buscar que en los menores exista un orden público que sea la base del crecimiento humano. Quien acude al Policía siente el impulso natural de recibir una solución, que esta Policía sea la depositaria de la gran dosis de confianza, donde acudan a plantear el problema, que sean sin duda alguna la honorabilidad de la Institución, el respeto de la Comunidad y el auto respeto de sus integrantes.
b) que nuestros Policías tomen conciencia que el descuido de la atención de los adolescentes pueden ser el riesgo potencial en preparar futuros delincuentes.
c) que la policía se prepare adecuadamente para que a través del personal especializado en el tratamiento con menores, pueda desarrollar una tarea preventiva en los distintos medios de la Sociedad.-
d) Tratar de lograr que la misma sociedad a través de una comunicación directa con la Policía, basada en la confianza que esta le inspira, pueda dar cuenta de anormalidades, de menores que puedan ser considerados elementos de riesgo.
Debemos tener en cuenta que un adolescente es un motor en pleno funcionamiento, hay que saber controlarlo a tiempo, que a
través de las Instituciones, como la Familia, la Escuela, la Iglesia y la misma Policía sean guías útiles y no dejar que elijan un camino equivocado, porque los adolescentes y la sociedad no están totalmente perdida, si bien existen jóvenes prostituídos, drogadictos, delincuentes, etc., reconozcamos que no todos están inmersos en esa desviación. QUE EXISTEN BUENOS HIJOS, BUENOS ESTUDIANTES, FAMILIAS EJEMPLARES, A LAS QUE HAY QUE ADMIRAR, SEGUIR E IMITAR PARA LOGRAR LOS GRANDES HOMBRES DEL MAÑANA.


Como lectura de verano
* Turner, M. Cómo hablar con niños y jóvenes sobre la muerte y el duelo . 160 páginas. 10 €
* Preston, J. Superar el dolor emocional. Medios para conseguirlo. 325 páginas. 16.55 €
* Rodríguez, N. Guerra en las aulas. Cómo tratar a los chicos violentos y a los que sufren sus abusos. De los 4 a los 16 años. 197 páginas. 16 €
* Samalin, Nancy. Querer sin malcriar. 100 consejos para educar a sus hijos. 329 páginas. 23 €
* Manolson, A. Usted hace la diferencia para que su hijo pueda aprender. 90 páginas. 22.88 €
* Elias Levant, G. SOS-Drogas. Cómo ayudar a mi hijo... Guía de prevención y orientación para padres. 260 páginas. 15 €
* Berdún, Lorena. ¿Cómo le explico eso? Guía breve para educar en sexualidad a los hijos. 161 páginas. 12.5 €
* Azerêdo Rios, Terezinha. Comprender y enseñar. Por una docencia de la mejor calidad. 125 páginas. 11.99 €
* Castro Posado, Juan A. Dos Santos, Pires, Joao. Del castigo a la disciplina positiva. Más allá de la violencia en la educación. 238 páginas. 15 €
* Benedek, Elissa, P. Cómo ayudar a sus hijos a superar el divorcio. 371 páginas. 26 €
Tornar


Novetats | Activitats | Escola de pares | Memòries | Quaderns | Orientació | Qui som
Enllaços | Suggeriments | Fes-te soci

© 2002-2003 Associació de pares/mares d'alumnes Marian Aguiló